Micro catequesis para adultos 5 de 9
Micro catequesis
para adultos
5 de 9.
Pantocrátor. Mosaico bizantino, 1261.
En una micro catequesis anterior dijimos que para un cristiano Jesús es un modelo de referencia para construir un significado para la vida.
¿Realmente es así?
En la historia de la humanidad ha habido grandes maestros de vida: Buda, Lao Tse, Confucio, Zaratustra y muchos otros.
Un cristiano colocará sin falta en la lista anterior a Jesús.
Pero, aquí aparece todo un tema.
De ninguno de la lista anterior se afirma que era Dios hecho hombre.
De ninguno de la lista anterior se afirma que era Dios hecho hombre.
Para el mundo antiguo -y más para el actual- afirmar que Dios se hizo verdadero hombre es una locura absoluta. Un disparate.
Otras religiones han afirmado más o menos lo mismo, pero no tan radicalmente como lo entiende la fe cristiana.
En el hinduismo, por ejemplo, Krishna es una manifestación parcial de Vishnu.
En cambio, para el cristianismo Jesús es verdadero hombre, un ser humano como usted o como yo, pero también verdadero Dios.
En cambio, para el cristianismo Jesús es verdadero hombre, un ser humano como usted o como yo, pero también verdadero Dios.
Veamos esto de manera un poco más detenida.
En el hombre Jesús está la totalidad de lo divino.
Además, Dios se ha hecho hombre no de manera temporal, sino permanente, total e irrepetible.
En el hombre Jesús está la totalidad de lo divino.
Además, Dios se ha hecho hombre no de manera temporal, sino permanente, total e irrepetible.
Jesús no es un semidiós o un dios con apariencia de hombre: ES hombre y ES Dios.
En las religiones de la Antigüedad los dioses nunca mueren de verdad, no se someten al sufrimiento indigno. Se hacen temporalmente o en apariencia hombres para dominar, castigar o aterrorizar.
En el antiguo Egipto y en Roma con su culto al emperador romano la encarnación era una herramienta política e ideológica para legitimar el poder de los gobernantes sobre el pueblo.
No es el caso de Jesús quien por el contrario se presenta como un carpintero amigo de los pobres, cercano a los impuros, a los pecadores y prostitutas que termina siendo víctima del poder político de Roma y también del poder religioso del Templo de Jerusalén.
Es decir, lo que el cristianismo afirma es una locura. Dice cosas difíciles de aceptar. Veamos:
- Dios se hace hombre. Nace frágil en un niño colocado en un pesebre.
- Por lo tanto come, bebe, llora y defeca como cualquier otro bebé humano.
- También asume la fragilidad, el sufrimiento e incluso la muerte humillante.
- Experimenta el abandono.
- Es escupido, insultado, abofeteado, azotado y asesinado por los poderes políticos y religiosos de su tiempo.
- Es, además, rechazado por un pueblo manipulado por las autoridades.
- Estamos ante Alguien que siendo el Creador de todo se abaja.
"Se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo (...)
y se humilló a sí mismo, haciéndose obediente
hasta la muerte, ¡y muerte de cruz!
Filipenses 2, 6-8
Para los judíos era y es aún hoy impensable que el Mesías que esperaban como rey victorioso muriera como un maldito colgado de un madero. (Deuteronomiio 21, 23).
Por su parte, el gnosticismo griego negaba que Jesús tuviera un cuerpo real, porque Dios no puede sufrir.
En el Islam, Jesús (Isa) no muere en la cruz, Dios lo "eleva" para evitar la humillación, según afirma el Corán 4:157.
¿Por qué el cristianismo - y particularmente el catolicismo- insiste en esta idea absurda de que Dios se hizo hombre, nació como niño de una mujer, creció, y le fue pésimo como iniciador de un proyecto que llamaba la Buena Noticia de un Reino de Dios, para terminar humillado, muerto y sepultado?
¿Es acaso el cristianismo una religión fascinada de manera enfermiza con el sufrimiento y la deshora de un hombre llamado Jesús al que sus seguidores convirtieron después en un dios?
No, para nada.
Para el católico, estamos ante el Misterio de Dios.
No todo lo podemos entender y expresar con claridad, pues "Nuestras palabras humanas quedan siempre más acá del Misterio de Dios". (Catecismo de la Iglesia Católica. Numeral 42.
No, para nada.
Para el católico, estamos ante el Misterio de Dios.
No todo lo podemos entender y expresar con claridad, pues "Nuestras palabras humanas quedan siempre más acá del Misterio de Dios". (Catecismo de la Iglesia Católica. Numeral 42.
Sin embargo, sí hay algunas cosas que podemos aprender. Veamos algunas pocas que, además, pueden darle un significado y un propósito a nuestra vida..
- Dios nos ama hasta la muerte.
- Dios asume lo humano para que le demos un nuevo significado a nuestra condición humana.
- El sufrimiento, la humillación, la enfermedad y la muerte no tienen la última palabra.
- El fanatismo religioso y político son altamente peligrosos. Nos enceguecen.
- PERO, sobre todo, la fe en Jesús no es un concepto, una teoría o una teología. Es más que nada un encuentro con alguien que aunque murió todavía vive.
Vayamos al audio para ver que más descubrimos.
Audio: 8 minutos.

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