Micro catequesis para adultos 6 de 9

 Micro catequesis
para adultos
 6 de 9.




Quizá usted ha oído o participa actualmente de estas opiniones:

  • No puedo creer en un Dios que estaba cabreado con nosotros por un supuesto pecado de una pareja que desobedeció y se comió una pinche fruta. 

  • Además, por ese pecado que Dios catalogó como una desobediencia nos castigó a todos los seres humanos de aquel tiempo, de hoy y de mañana.

  • Y luego, ese Dios mandó a su Hijo para que muriera en la cruz de manera horrible diz que con el fin de salvarnos de la propia cólera divina y su castigo eterno.

  • Es decir, Dios se enoja, nos castiga a todos y luego envía a su Hijo para castigarlo por nuestros pecados. En ese Dios no puedo creer. Punto.

La verdad es que los ateos que no creen en un dios así están en lo cierto.

Hay ateos que reniegan de Dios debido a pésimas catequesis, sobre todo en algunas iglesias protestantes que presentan a Dios como un ser sádico, colérico y enojado con la desobediencia de los seres humanos.

Pero tratemos de entender esto como adultos.

  • Adán y Eva, más que personas históricas, son personajes literarios que representan a toda la humanidad

  • El libro del Génesis no es un reportaje periodístico. Es una narración teológica que habla de las relaciones del hombre y Dios.

  • La Biblia muestra al ser humano como un ser libre que muchas veces usa mal la libertad que Dios le regaló.

  • Hoy sabemos que el ser humano no es una isla. Las acciones de unas personas afectan a otras. Por ejemplo, si una generación contamina un río, las siguientes sufrirán las consecuencias aunque no hayan envenenado las aguas de ese río.

  • Por experiencia propia y ajena sabemos que el ser humano tiende a usar mal su libertad atentando contra sí mismo, contra otras personas y contra la naturaleza. Todo esto tiene consecuencias a largo plazo.

  • A menudo, lo que nos mueve es la codicia, la avaricia y el deseo de poder que nos empujan a romper con los hermanos, incluso contra nosotros mismos, contra la naturaleza y, por supuesto, contra Dios.

  • En lenguaje religioso a esta situación desordenada con tendencia al pecado se le llama concupiscencia.

  • El pecado -como la contaminación del río- tiene consecuencias. Si el hombre decide libremente construir su vida atentando contra los demás y rechazando y alejándose de Dios, esa elección Dios la respeta.

  • Si rechazamos su amor, Dios acepta nuestra decisión.

  • La condenación no es un castigo antojadizo de Dios. Es el resultado de nuestra libertad, de nuestra libre elección de alejamiento y ruptura. Es una decisión libre humana. 

Entonces, cuando en lenguaje religioso se habla de redención se habla más que nada de un acto de reparación de la situación anterior; de la concupiscencia.

La redención es un acto de amor y de misericordia por el que Dios ofrece su perdón. 

Dios constantemente nos invita a ser sus amigos, sus hijos, su familia.

Cristo, siendo hombre y Dios repara lo que el hombre dañó, pero le da un valor infinito. Por eso decimos que Cristo es el salvador y no hay otro.

Entonces, ocurre que así como el pecado de Adán tuvo consecuencias, la redención de Cristo también tiene consecuencias, sin dañar la libertad humana.

"Como por un hombre entró el pecado en el mundo (...) así por un hombre vino la Justificación". Romanos 5, 12.19.

En resumen:

  • Dios no nos abandona a nuestra suerte. Nos ayuda y apoya para que encontremos en Cristo un modelo de ser humano. 

  • Cristo restaura lo que Adán (el ser humano) perdió haciendo mal uso de su libertad.

  • Toda la vida de Jesús es redentora. No solo su muerte.

  • Además, Dios nos da medios para vencer nuestras tendencias a la concupiscencia, el egoísmo y la ruptura. 

  • Estos medios son los sacramentos y la presencia del Espíritu Santo al que podemos invocar libremente, pidiendo su gracia santificante.
Para construir un significado para nuestra vida necesitamos un plano que nos presente un proyecto de vida. En la Biblia encontramos varios planos o mapas de vida. 

Leyendo la Biblia descubrimos cómo somos y funcionamos los seres humanos. También descubrimos algo de cómo es y funciona Dios y qué nos pide.

A modo de ejemplo, en la Biblia encontramos en tan solo un versículo tomado del profeta Miqueas un llamado para construir nuestra vida según Dios.

Dice:
"Se te ha indicado, hombre, qué es lo bueno y qué exige de ti el Señor: nada más que practicar la justicia, amar la fidelidad y caminar humildemente con tu Dios". (Miqueas 6, 8)

Tal vez en la siguiente micro catequesis para adultos encontremos algo más.


Audio. Duración: 5 minutos 46 segundos.



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